Lo que uno nunca quisiera escuchar.

By on julio 8, 2017

Por: Mariana Barrios 

Lo que uno nunca quiere oír, “se me perdió el perro que me diste en adopción” Hace algunos meses, estando en mi casa y sin ganas de nada, recibí una llamada, era un amigo que me decía “llegó un perro a mi casa, creo no puede caminar, pero no tengo idea que le pasa”, en ese momento decidí que tenía que salir de mi estado emocional y hacer la parte que me tocaba, me bañe y fui a su casa, para mi sorpresa, encontré un perro sucio talla chica, pero lo mejor había sido la actitud de mi amigo, el cual su hit no son los perros, (jajaja creo que esto ya cambio de tanto oírme) ya lo había movido y metido a su casa. En total estado de desnutrición nos volteo a ver con cara de yaaaa no quiero seguir vagando de aquí para allá, sin dudarlo lo cargue lo acomodamos en el coche, me despedí de mi amigo y le di las gracias. Como todo protector seguí el protocolo al pie de la letra, lo lleve al Veterinario ahí se quedo para hacerle todos sus estudios, guardar la cuarentena, esterilizarlo y vacunarlo y buscarle casa. 

Resultó que fue hembra no macho como lo habíamos imaginado, ya que no lo podíamos mover mucho porque se quejaba de dolor en una pata trasera. Decidí ponerle Filomena, el cual acabo obviamente en Filo. Se le realizaron estudios y Rx lo de la pata era un gran golpe tal vez tratando de esquivar algún coche en la calle, por lo demás se encontraba bien. Se quedó pensionada, cumplió su cuarentena y fue esterilizada y vacunada. 


Filo pronto se convirtió en la niña mimada de la veterinaria, era tímida y desconfiada, pero en la Vet se sentía segura y aprendió quién era quién, aprendió a salir a pasear con correa, a disfrutar cada paseo, a deambular por la veterinaria cuando no había trabajo y así se gano el cariño de todos, perrita cariñosa, dulce y agradecida. Pero llegó el día de conseguirle casa, no podía pasar el resto de su vida en la Vet… Un amigo de hace muchos años, me dijo “una amiga está buscando adoptar una como Filo”, sin dudarlo me puse en contacto con ella, quien sin dudarlo recibió a Filomena en su casa, la lleno de cariño, paseos, atención y todo lo que conlleva el compromiso de adoptar un amigo para toda la vida. A mi amigo que la había rescatado le avise que Filo había quedado en muy buena casa, cosa que me agradeció y le dio mucho gusto. Así pasaron algunos meses, ayer mientras llegaba con mi último cliente sonó mi celular, vi que era la adoptante de Filo quien ya había cambiado de nombre a Luna, sin dudarlo tome la llamada, pensé me contara los logros de Luna… Sorpresa noooo solo me acuerdo que me dijo “Luna se escapó en el paseo y no la alcance, está perdida”, no sé cuánto tiempo pasó, ni cuánto o de qué hablamos en la llamada, cuando colgué solo decía una y otra vez “no es cierto”, “no es cierto”. Salí de mi último cliente y en la esquina me di cuenta que sin pensar las lágrimas salían y salían de mí sin poder parar, solo pensaba, “salió de la calle para regresar a ella”, “que le voy a decir a mi amigo?”, pensé y pensé y la imagine como el día en que la vi tirada sin fuerzas y pidiendo morir… Que hago? He rescatado no sé cuántos, dado en adopción otros tantos, tenido que tomar decisiones fuertes, pero jamás había tenido una situación así… Había que actuar rápido, le marque a la adoptante, le pedí saliera a la calle, pegara cartelones, preguntara a la gente, etc… Subi rápidamente una foto de Luna a TT y en un rato ya tenía 200 RTs, la adoptante y su esposo se movieron por la zona, localizaron un video de un ciclista que la siguió y la siguió hasta que la perdió… Toda la tarde y noche solo pensaba, “porque”, “alguien la habrá resguardado”, llovía muchísimo, solo podía pensar que estuviera bien y que mi amigo no pasara por TT y viera que Filo estaba perdida, lloré de coraje, de impotencia, volteaba a ver a mis perros y menos comprendía las cosas…

 Finalmente recibí la llamada que esperaba, Luna está bien, lo resguardo un veterinario y esta bien, sentí algo que no puedo expresar, oí la voz de la adoptante hoy su familia y me entro paz, solo pude voltear ver a mi esposo y decirle, “está bien, ya está con ellos”, los dos nos quedamos callados, cada uno a su forma lo estábamos sufriendo, pero gracias a las redes, gracias a gente buena, hoy esta historia tiene final feliz. Pude mandarle un masaje a mi amigo y decirle, perdón no te había dicho pero Filo se perdió, peroo ya está en su casa de nuevo. Si yo pase unas horas horribles, no puedo imaginar lo que vivió su familia, hoy puedo dar gracias porque Luna duerme en su casa, en su cama, pero nuevamente me doy cuenta que en cada perro, gato, rescatado dejamos una parte de nosotros y aunque se vaya en adopción, siempre una parte de ellos vive en nosotros, aunque tenga una familia siempre serán parte de uno, nos dejan una parte de su corazón y algo que nunca queremos oír cómo protectores es “el [email protected] que me diste en adopción se perdió” claro que hay accidentes, pero debemos hacer conciencia que un perro sacado de la calle lleva una gran responsabilidad social. Hoy doy gracias a que está bien, a que el veterinario que la resguardo no fue indiferente, a su familia que se movió y sufrió cada minuto, gracias a cada uno de sus RTs a los que compartieron a Luna en FB, gracias… Pero sobre todo gracias a todos aquellos que no les es indiferente el dolor de un animal, gracias mil gracias a TI.

Sigue a Mariana Barrios en Twitter 

About arturo

Acerca de mi: Vivo felizmente casado, con 10 perros, más los que se van añadiendo a la manada, nunca he vivido sin perro, ni quiero. Descarga nuestra app, es gratis! encuéntrala con la palabra croqueton

Leave a Reply

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *