Carta a mi perro, El viaje sin regreso

By on noviembre 5, 2015

Cuando queremos tanto a un perro y él se vá al cielo de los perros, lloramos tanto que en un punto decimos que no tenemos más lagrimas. Pero en ese momento nos equivocamos, pues para ése perro siempre tendremos una más que derramar

Más que una carta a un perro fiel, éste es un homenaje a una perra que tocó mi corazón, me enseñó cosas y me hizo diferente. Pocos seres tienen la virtud de poder cambiar a otro.

Ver el video aqui:

Ese día llovía y la neblina casi no dejaba ver, pero mis perros son muy del dicho “llueve, truene, o relampaguee” nosotros vamos al bosque , así que ya como una costumbre muy arraigada estábamos camino al paseo de todas las mañanas. Esa voz interna me decía : ojalá hoy no veamos a la perrita de los botes, pero como era de esperarse ahí estaba detrás de los botes de basura a un lado del paradero de los camiones, a esa perrita ya venía dándole de comer poco a poco desde hacía ya varios días, muy tímida tan solo sacaba la mitad de su cuerpo de entre dos grandes tambos que recibían la basura de todas las mañanas, por momentos creía que era agresiva, pues clavaba su mirada con unos ojos color Almendra que los tengo grabados muy dentro de mi, como diciendo ni un paso más, aceptaré la comida pero solo eso. Empecé con pedacitos de pan y después fui subiendo el interés hasta llegar a las salchichas. Nuestra coordinación era digna de las películas de acción donde van sobre cronómetro, pues todos los días a la misma hora, lloviera, tronara, o relampagueara, asomaba su cabecita pues sabía que ahí estaría yo para darle su bocadillo.

Fue ese día lluvioso que casi al llegar a la esquina les dije a mis perros; lo siento, hoy no vamos y háganle como quieran, me frené con intención de regresar a la casa cuando me toqué la bolsa de la chamarra y sentí el paquete con las dos salchichas del desayuno de la perrita, fue entonces cuando sabía que no tenía opción, pues me estaba esperando y no podía dejarla ahí. Fui entonces a nuestro ya acostumbrado lugar de encuentro, al que por cierto hubiera parecido que tenía años de asistir, pero solamente había sido una o dos semanas. Como era ya nuestra costumbre estaba esperando su naricita negra y húmeda detrás de los tambos, y sacando medio cuerpo recibió su comida.

Me subí a la camioneta y voltee a ver a mis perros, fuertes, sanos, bien alimentados, consentidos a más no poder, y fué en ese momento que el sentimiento que desde el primer día en que vi a la perrita me gritó: que haces!! Qué esperas y no la salvas ? Sin pensarlo más me regresé fui por ella y sin pensar en las consecuencias de un posible ataque, separé los botes, la levanté y subí a la a camioneta. Una mujer de una suntuosa camioneta al ver el acontecimiento se frenó y me grito que hacía, le dije que era una perrita que hace días la había visto, vagando sin comer y la estaba rescatando, a lo cual me dijo que esa perrita era del hípico donde ella montaba y que tenía dueño, que en ese momento le hablaría al dueño del lugar y que estaba segura que irían por ella al instante. Sacó su celular, habló con una persona y segundos después colgó y me dijo que podía hacer lo que quisiera que a los dueños de ese lugar no les interesaba lo que pasará con la perra.


A los diez minutos de haber salido de mi casa rumbo al bosque a la caminata de todos los días, regresé con un integrante más, mi esposa con cara de asombro me pregunto qué sucedía, le platiqué lo sucedido y me dijo que le diéramos de comer, pues seguramente estaba hambrienta. Le pusimos un plato de croquetas mismas que devoró, le acercamos el agua y bebió, empezó a caminar olfateando la casa y conociendo a la manada, salió al jardín y fué al baño, nos sorprendimos por su limpieza, pero no sabíamos a bien que estaba pasando, pues hubiera parecido que vivía en la casa desde había tiempo.

Dejamos que caminara e investigara para no molestarla. Nuestros perros acostumbrados a siempre tener visitas caninas no sinetieron amenaza alguna, y nos quedamos platicando mi esposa y yo acerca de la situación y que íbamos a hacer , cuando al cabo de unos minutos no vimos a la perrita y la empezamos a buscar, fue entonces cuando la encontramos en el piso de arriba, en nuestra recámara, en nuestra cama, justo donde el rayo del sol daba todas las mañanas, profundamente dormida como si fuese la costumbre adquirida por años. Supimos sin decirlo, con tan solo mirarnos que la perrita tenía nueva casa.

Al día siguiente la llevamos al veterinario a bañar, desparasitar y hacer los análisis correspondientes para saber cuál era el siguiente paso a tomar, ella están muy bien de salud, salvo que por un defecto al caminar que notó en doctor, al sacarle una placa de rayos X resultó que tenía una factura en la cadera, nos recetó medicina y comida especial para que sanara más rápidamente, en ese entonces la edad que calculó de la perrita era de 8 años, el deterioro de sus dientes así lo demostraba, quizás comía piedras o mordisqueaba algunos cables o malla de alambre para salir de donde se encontraba atrapada.

El mundo es un lugar pequeño y en donde menos te imaginas que te vas a encontrar con alguien que algo tiene que ver con tu vida, es el momento en que sucede. Nos habíamos cambiado de casa a un lugar dentro del bosque, pues nuestra familia perruna había crecido rápidamente, ya éramos 8 perros y dos humanos para entonces. Fue en uno de mis paseos cuando una señora en el camino se detuvo y me felicitó por tan hermosa y bien portada manada, cuando de repente exclamó con su tono americano : Hey Lady!! That’s Lady…

Señalando a Shiraz, la perrita que habíamos adoptado y a quien debido a  mi afición por el vino tinto hecho a base de esa uva decidí llamarla así,  me llamó la atención pues Shiraz la reconoció lo que me sorprendió es que fue y la saludó. La señora me platicó que a Shiraz la había encontrado y llevado a su casa hacía un par de años, pues vivía prácticamente abandonada en un hípico donde ella montaba, pero una vez en su casa había hecho destrozos y acabado con las cortinas, por lo que decidió regresarla al lugar donde la recogió. Más adelante nos enteramos que en ese hípico una de las formas de lucrar con los animales era de que tenían a varias hembras border collie prácticamente como incubadoras, pues las cruzaban indiscriminadamente; si exacto, así como muchos “criadores” que en nombre de mantener viva una raza encuentran el ello una forma de vida, en lugar de ponerse a trabajar en una actividad responsable y digna.


Pues sucedió que después de mucho investigar, Shiraz un día se salió del criadero y la atropellaron, los dueños del lugar al ver lo que había sucedido decidieron desecharla, así como un mueble viejo que ya no sirve, como un utensilio que ya no tiene valor, pués como ya no la podrían cruzar más, su vida útil había terminado. El camino tortuoso había empezado para ella, su vida se había confinado a comer basura de la calle y beber de los charcos, claro, cuando ésto era posible. El Veterinario nos dijo que a juzgar por el estado deplorable de su dentadura quizás mordía piedras o mordisqueaba algo, nosotros creemos que era la malla por donde entraba y salía a diario del hípico, algunas personas que ahí montaban nos decían que la llegaron a ver durmiendo detrás de las pacas de paja o abajo de algunos coches, pero donde más se llegó a ver fué detrás de los tambos de basura, justo donde nos conocimos.

Mi Shiraz a los 8 años de rescatada.

 

El primer día que en la caminata le quité la correa y le dije: te voy a soltar, por favor no quiero que te vayas, te quiero mucho y quiero que vivas con nosotros por siempre, me volteó a ver como diciendo, no me quiero ir, solo quiero que me sueltes por que quiero correr !! Fue en ese momento que me decidí y la solté, inmediatamente corrió y se puso detrás de Paloma, otra de mis perras, a quien desde un principio seguía sin importarle otra cosa, siempre fué y ha sido una fijación sumamente extraña, en ese momento jamás olvidaré unos brinquitos que daba y unos ladridos cortos y suaves, como diciéndome gracias, no me iré jamás solo quiero estar libre como lo he sido todo este tiempo. Sentí una especie de falta de aire y como que no podía entender bien la situación, algo dentro de mí lo trataba de asimilar pero había cosas que no cuadraban. Solo el tiempo me lo diría.

Ese fue el último momento en que estuvo con una correa en las caminatas, y a partir de ese momento jamás camino lejos de mi, desde entonces ha caminado justo a mi lado o un paso atrás, pero siempre cerca de mi, desde entonces ha dormido de mi lado derecho de la cama, y curioso pero a diferencia de muchos otros perros, jamás la he entrenado para que haga algo, ni a decirle que camine junto, ni mostrarle donde debe dormir, ni en donde ir al baño, ni las reglas básicas de respetar horarios o no pedirme de comer mientras como, nada. Todo parecería ser que desde siempre ha existido un código entre los dos, una especie de sinergia innata en nuestros genes.

Shiraz, en un paseo domicical.

También creó con  Paloma una especie de unión en la cual la tomó como su protegida, desde el día en que llegó a la casa se había convertido en su sombra, es algo extraño por más que e estudiado e investigado no he podido encontrar una respuesta lógica a su comportamiento, es como si fuera su guardaespaldas, yo la verdad creo que en ocasiones a Paloma termina por desesperarle la situación pero jamás le ha hecho un mal modo, mucho menos agresión alguna.

Calculamos que ahora tiene al rededor de 14 años, es incierto, pero después de todo uno más, uno menos no hace la diferencia.

En éstas últimas fechas empezamos a notar que tenía comportamientos extraños, agachaba la cabeza hacia un lado, y tenía movimientos raros, se llegaba a tambalear y por lapsos perdía el equilibrio, pero nunca al grado de caerse, empezamos a investigar y después de mucha observación fué diagnosticada con el Síndrome Vestibular Geriátrico, lamentablemente una condición que si bien se pueden aminorar los efectos, son irreversibles. Se fué tratando con medicinas y métodos alternativos, pero sabíamos que un dia, EL DIA llegaría, y con forme los días pasaban, parecía que mas quería detenerlos, ilógico e irrealizable, pero muy en el fondo quería que así fuera; Que el tiempo se detuviera justo en ese momento en que la veía correr y correr y seguir corriendo, quería que ese momento se quedara inmóvil por la eternidad donde la veía sacando fuerzas de no se dónde ganado una y otra vez la pelota, aún cuando sus “hermanos” de menos de la mitad de su edad ya estaban agotados, Shiraz parecía decirles vamos!! aún se puede, un jalón más !! siempre podremos correr un poco más.

Y siempre corrió un poco más….

Cuando llegas a amar tanto a un perro, sabes que prefieres anteponer tu dolor, al dolor que él pueda sentir, y bajo esa premisa me juré que no permitiría que Shiraz llegaría a experimentar nuevamente dolor, pues ya lo había conocido al haber caído en manos de aquellas personas sin escrúpulos ni corazón que la habían abandonado, herida, a su suerte. Mariana mi esposa y yo nos propusimos darle la mejor calidad de vida mientras fuera posible, pero tristemente el día llegó. Las medicinas ya habían hecho su parte, el Doctor también y ahora nos tocaba a nosotros hacer la nuestra, y se tomó la decisión.

Ahora mi Shiraz está en el cielo, entre miles de pelotas que amó, cientos de freesbes que adoró, jugando con niños que siempre quiso y enseñando paciencia a perros bravos, amistad a perros enojones, cariño a perros indiferentes, felicidad y esperanza a quienes parecían no tenerla y enviando desde allá su amor incondicional y fidelidad a toda costa.


Fue una perra que nos hizo reír mil veces con sus ocurrencias, Ahora extraño esos ladridos que tantas veces quise silenciar, ahora extraño el tener que voltear al piso cada ves que me lavaba los dientes pues estaba echada siempre a mis pies.


Ahora extraño esa mirada serena y profunda que tantas veces me miró, voy a extrañar las veces en que me suplicaba que le lanzara la pelota una vez más; pero me quedo con su recuerdo y con todo lo que enseñó, esa fortaleza que siempre la caracterizó.

Ahora que te has ido, una parte de mí se fue contigo, sé que me vas a estar esperando allá en donde estás, y lo sé, por qué yo hubiera hecho lo mismo. Has dejado un hueco en mi corazón que nadie podrá ocupar, pero al ser tú mi primer perro rescatado, me das el valor y la fuerza para que en tu nombre continúe con esa labor, en tu nombre no descansaré hasta ver que se haga justicia por los que no tienen voz, hasta ver que todo perro sea feliz, respetado y amado, y pensando en ti, trataré de dejar un mensaje en todo ser humano acerca de la imperiosa necesidad de que los perros sean tratados con la dignidad que se merecen .

Sería terriblemente absurdo querer vivir sin un perro a tu lado

Arturo Cruz. .

 

 

About arturo

Acerca de mi: Vivo felizmente casado, con 10 perros, más los que se van añadiendo a la manada, nunca he vivido sin perro, ni quiero. Descarga nuestra app, es gratis! encuéntrala con la palabra croqueton

13 Comments

  1. Adan

    10 noviembre, 2015 at 10:03 pm

    Hola Arturo, excelente historia!! Gracias por compartir esos bellos momentos que pasastes con Shiraz con todos quienes también creemos que el rescate de cualquier animal que se encuentre en situación de calle sea muestra de que nuestra sociedad comienza a mejorar desde uno mismo.

    • arturo

      10 noviembre, 2015 at 10:06 pm

      Exacto Adan,
      Antes que nada gracias por leer, por entenderme y por identificarte con ello. Cuando alguien como tú lo hace, me doy cuenta que no estoy solo en ésta que parece interminable lucha. Recibe un abrazo y espero que sigamos leyéndonos por aquí.

  2. Gris

    27 octubre, 2016 at 8:57 pm

    Hola mira el vienes me encotre una perrita abandonada en un parque y no me la puedo quedar se parece mucho a a tu perrita, yo tengo dos y mi casa es pequeña y no tengo lugar para otra yo se que quien la tenga se va a enamorar de ella por que el cariño de un perrito es el mas incondicional te pido que me alludes a encontrarle casa

    • arturo

      27 octubre, 2016 at 9:20 pm

      En donde se encuentran ?

    • arturo

      29 octubre, 2016 at 2:31 pm

      Pásame fotos a mi correo y te ayudo

  3. Ayesha Torres

    2 junio, 2017 at 10:18 am

    Hola Arturo,
    Acabo de perder a mi gato Milo de 8 años, yo también me dedico a rescatar, pero en este caso gatitos. Ese hueco que se siente en el corazón, todos los recuerdos de ese bello ser que estuvo contigo y el tiempo que pasaron juntos, que se va como agua, hace que la vida valga la pena. Nadie que rescate un animalito se arrepiente jamás de haberlo hecho. Espero que cada vez sean más personas las que rescaten.
    Gracias por tu escrito, porque aunque sigo sumamente triste por mi Milo, me hizo sentir identificada y mucho mejor. Larga vida a ustedes y su gran familia perruna.

    • arturo

      2 junio, 2017 at 1:43 pm

      Te envío un gran abrazo desde aqui , gracias por escribirme

      • Ayesha

        2 junio, 2017 at 1:53 pm

        Gracias, abrazo recibido y por favor también recibe muchos para ti y tu familia.

        • arturo

          2 junio, 2017 at 10:29 pm

          Van de regreso, gracias por leer y escribirme

    • arturo

      2 junio, 2017 at 10:31 pm

      Y van los mismos deseos para ti, aprovecho para enviarte un abrazo y agradecerte el leer y compartir. Muy sentidas tus palabras, gracias otra ves

      • Ayesha

        2 junio, 2017 at 10:54 pm

        Gracias

  4. irma lopez

    12 junio, 2017 at 9:01 am

    hace unos meses que rescate a una cachorrita de mas o menoa dos meses, ahora ya tiene 9 meses; crecio mucho es una cruza ee pitbull y esta hermosa.Es la primera vez que rescato a un perrito. Antes aunque yo deseaba rescatar animalitos, no podia y no puedo la verdad, primero porque mi casa es muy chica y segundo pues la caa es de mis padres y ellos son loa que mandan ahi, pero yo de mis ganas traeria a mas perritos a casa! aunque si es un gasto fuerte entre ls vacunas desparacitantes y comida, vale la pena poder hacer algo por esos animalitos; porque me encantan los perros. Me llego mucho tu caeta, felicidades por tan buen corazon y see asi como eres y saber que en este mundo todavia hay bondad, para con estos animalitos que no tienen voz!

    • arturo

      20 junio, 2017 at 5:21 am

      Gracias a ti por ser sensible ante este problema y por estar aquí. Te mando un abrazo

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